Mosca

Mosca (Muscidae y familias próximas)

Puesta a punto

Identificación y hábitos: como todos los dípteros, poseen un cuerpo dividido en tres regiones o tagmas; cabeza, tórax y abdomen; poseen ojos compuestos por miles de facetas sensibles a la luz individualmente que limpian constantemente frotando sus patas, y piezas bucales adaptadas para succionar, lamer o perforar; ninguna mosca es capaz de morder o masticar, pero muchas especies pican y succionan sangre. Poseen dos alas.
Tienen el cuerpo cubierto por numerosas sedas sensoriales con las que pueden saborear, oler y sentir. Las patas poseen unas almohadillas adherentes que les permiten caminar sobre superficies lisas como el vidrio.
Reproducción y Alimentación: su ciclo de vida consta de cuatro fases morfológicas: el huevo, la larva o cresa, pupa, y el adulto. Algunas especies completan este ciclo en unos pocos días; otras, en uno o dos meses.
Viven en la basura y en sitios en los que haya materia fecal de animales. Los animales muertos atraen a las moscas a las pocas horas de haber muerto. La mayoría de las moscas son diurnas.
Impacto en el ecosistema: las moscas forman parte de casi todos los ecosistemas, en todos los hábitats terrestres. Las consecuencias de su presencia en el medio ambiente y en la sociedad humana son de importancia excepcional.
Dado que la materia fecal y la carne en descomposición atraen a las moscas, estas transmiten enfermedades infecciosas como la disentería, el cólera, y la fiebre tifoidea al contaminar los alimentos sobre los que se posan. Las larvas de algunas moscas producen miasis (gusaneras o bicheras) en el ganado y en el hombre.